Osamas Bin Laden de Latinoamérica: Alberto Fujimori
Amigas y amigos: Desde hace 4 años en esta crónica he mencionado sobre la situación de Alberto Fujimori, que vino en un avión privado desde Japón a Chile para quedarse un buen tiempo y no ser extraditado a Perú hasta en Septiembre de 2001 cuando el dictamen de la Corte Suprema ordena la extradición al Perú.
Fujimori se ha autoproclamado samurai y candidato a la presidencia en Perú; lástima que ahora no lo será nunca más, porque está cumpliendo setencia en la cárcel por sus actos ilícitos, sobretodo de corrupción y violación a los derechos humanos en Perú, de la mano de su brazo dercho, Wladimiro Montecinos, el mismo que se hizo conocido a nivel mundial por sus famosos "wladivideos", en donde en cámara filmaba los actos de corrupció e ilícitos que organizaban al interior del gobierno. Ahora veamos su historia como gobernante del Perú durante 10 años.
Fujimori es una figura polémica en el Perú. Actualmente se encuentra cumpliendo condena de 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad y delitos de corrupción de su autoría. Ha sido calificado como autoritario por la prensa y parte de la población, y por algunos personajes públicos como dictador, principalmente a raíz del "autogolpe" de 1992. En 2004 la ONG Transparency International estimó en unos 600 millones de dólares la fortuna amasada ilegalmente por Fujimori durante los diez años que estuvo en el poder. De este dinero, sólo unos 160 millones han sido devueltos al Estado peruano a fecha de 2009.
A fines del año 2000, al verse acorralado por diversos escándalos durante su gestión, viajó del Perú hacia Brunéi a fin de asistir a la cumbre anual de la APEC, desde donde viajó a Japón, país en el cual donde pretendió a los pocos días dimitir a su cargo de Presidente a través de un burofax. Sin embargo, fue destituido por "incapacidad moral" por el Congreso. Gracias a su doble nacionalidad, al principio pudo evadir las acusaciones judiciales que pesaban en su contra hasta 2005.
Para su descaro, el 6 de noviembre de 2005 el zángano y chupasangre de Fujimori viajó a Chile, donde fue detenido al día siguiente por las autoridades de aquel país; se inició entonces, a instancias del gobierno peruano, el 11 de noviembre del mismo año, un proceso de extradición en su contra. El 21 de septiembre de 2007, la Corte Suprema de Chile aprobó la petición del poder judicial del Perú para extraditarlo.
El 7 de abril de 2009, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por su responsabilidad en los delitos de asesinato con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves, tras ser hallado culpable intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, cometidas por un escuadrón del ejército conocido como el grupo Colina, así como del secuestro de un empresario y un periodista. Fujimori apeló la sentencia pero ésta fue ratificada en Enero del 2010. Previamente, Fujimori ya había sido hallado culpable por el ilegal allanamiento de morada en la vivienda de su ex asesor en temas de seguridad Vladimiro Montesinos y condenado a seis años de privación de libertad.
El 20 de julio del 2009 Fujimori fue condenado a otros siete años y medio de cárcel al ser hallado culpable de peculado doloso, apropiación de fondos públicos y falsedad ideológica en agravio del estado.
Fujimori ha sido el líder de seis agrupaciones políticas distintas: el movimiento Cambio 90, el partido Nueva Mayoría, el movimiento Vamos Vecino, la alianza Perú 2000, el partido Sí Cumple y la Alianza por el Futuro; además ha tentado una curul en el Senado japonés por el partido Kokumin Shintō. En el 2011, aún cuenta con la simpatía de un sector de la población de Perú y en las elecciones del 2011, Fuerza 2011 obtuvo la segunda mayoría con 37 escaños en el Parlamento Unicameral (130). Los partidos políticos originados en el entorno de Alberto Fujimori cuentan entre sus miembros con muchas personas envueltas en graves casos de corrupción económica.
Alberto Fujimori, ingeniero agrónomo de prpfesión, con Posgrado en la universidades extranjeras, tanto de Francia como de Estados Unidos, luego de desempeñarse en la docencia universitaria, luego de ser Decano en su propia almamater de origen, la Universidad Nacional Agraria, donde fue decano de la Facultad de Ciencias y que a su vez, fue rector de dicha intitución por muchos años, se lanza de la noche a la mañana a la político encabenzado la agrupaciñon Cambio 90. Su candidatura fue apoyada al principio por sectores marginales de la sociedad peruana, los informales y algunas iglesias evangélicas, que hacían su ingreso en la vida política peruana.
Fujimori obtuvo un 20% de los votos en la primera vuelta en abril de 1990, pasando a segunda vuelta contra el escritor Mario Vargas Llosa (premio Nobel de Literatura 2010); quien lideraba el Frente Democrático (Fredemo), que agrupaba a los principales partidos de derecha de Perú; y ganando al candidato del gobierno aprista, Luis Alva Castro.
En la segunda vuelta electoral Fujimori recibió el apoyo de algunos grupos de izquierda y el respaldo implícito del gobierno aprista de Alan García. Asimismo una serie de asesores, entre ellos el abogado y ex capitán Vladimiro Montesinos empezaron a trabajar en su campaña. El 8 de junio Fujimori venció a Mario Vargas Llosa con el 60% de los votos.
Fujimori inició su gobierno el 28 de julio de 1990. Pronto se desvinculó de los grupos evangélicos (Dr. Carlos García García) e informales que lo habían apoyado inicialmente y debido a la falta de cuadros gubernamentales, su política de gobierno dependió de la asesoría del ejecutivo de los Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que enviaron especialistas para aplicar sus planes de shock económico. Es en estas circunstancias que su asesor, el ex capitán Vladimiro Montesinos, empieza a ocupar un rol preponderante en su gobierno.
Los principales hechos del primer gobierno fueron la disolución del Congreso, la aprobación de una nueva Constitución en 1993, la derrota de los grupos terroristas Sendero Luminoso y MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), que puso fin a un largo conflicto interno, y las reformas económicas introducidas en la economía para su recuperación.
Fujimori inició su gobierno el 28 de julio de 1990. Pronto se desvinculó de los grupos evangélicos (Dr. Carlos García García) e informales que lo habían apoyado inicialmente y debido a la falta de cuadros gubernamentales, su política de gobierno dependió de la asesoría del ejecutivo de los Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que enviaron especialistas para aplicar sus planes de shock económico. Es en estas circunstancias que su asesor, el ex capitán Vladimiro Montesinos, empieza a ocupar un rol preponderante en su gobierno.
Los principales hechos del primer gobierno fueron la disolución del Congreso, la aprobación de una nueva Constitución en 1993, la derrota de los grupos terroristas Sendero Luminoso y MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), que puso fin a un largo conflicto interno, y las reformas económicas introducidas en la economía para su recuperación.
La oposición en el Congreso de la República revisaba exhaustivamente el paquete de decretos legislativos expedidos por el Ejecutivo durante los tres períodos sucesivos de delegación de facultades legislativas otorgadas por el Legislativo y además, se encontraba molesta porque el presidente había observado más de diez autógrafas de ley dadas por el Legislativo.[11] Ante la negativa del Congreso para concederle amplios poderes para legislar sin fiscalización en temas económicos y de política antisubversiva; y alegando una falta de cooperación tanto del APRA como del FREDEMO, Fujimori, haciendo uso de la violencia decidió, el 5 de abril de 1992, disolver el Congreso de la República y suspender las actividades del Poder Judicial. Este acto, denominado popularmente como autogolpe, fue apoyado por las fuerzas armadas y causó la llamada crisis constitucional de 1992.
El 13 de noviembre de 1992, el general de división EP Jaime Salinas Sedó lideró, junto con un grupo de militares del Ejército del Perú, un intento por restablecer el orden democrático, quebrado después del golpe de estado. Cuando los militares se alzaron contra Fujimori, éste buscó rápidamente refugio en la embajada del Japón y denunció la medida como un intento de asesinato. La acción fue controlada y sus líderes encarcelados.
Fujimori inició entonces un gobierno de emergencia al que se bautizó como Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, que fue tildado como autoritario. Ese mismo año convocó elecciones para un Congreso Constituyente Democrático que sancionaría tras ser aprobada en referéndum la Constitución de 1993, que trajo consigo cambios en el funcionamiento del estado, dándole más poder al presidente y recortando los poderes del Congreso; además de reducir el poder fiscalizador del estado en diferentes áreas. Esta constitución fue aprobada mediante el referéndum de 1993 contando a favor el 52,24% de los votos válidos
En los inicios de su gobierno tuvo lugar una intensa campaña de atentados terroristas de la organización maoista Sendero Luminoso (que en el campo empezaba a tener serios reveses en su guerra contra el estado) y en menor medida, del movimiento revolucionario guevarista MRTA. En Lima, la explosión de un coche bomba el 16 de julio de 1992 en la Calle Tarata, -en el distrito de Miraflores- sería la acción más sangrienta que marcaría este periodo.
Hubo asimismo actos de violencia relacionados con la represión estatal y graves violaciones a los derechos humanos. En diciembre de 1991, ocurrió la masacre de los Barrios Altos, en que fueron asesinadas 15 personas; y en julio de 1992 tuvo lugar el asesinato de 9 alumnos y un profesor de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta). Estas acciones fueron llevadas a cabo por el Grupo Colina, escuadrón de la muerte que funcionó durante aquellos años como parte de una represión ilegal falsamente fundamentada en el combate contra posibles miembros de la organización terrorista Sendero Luminoso.
Las acciones de los Servicios de Inteligencia de la Marina, Ejército y Policía Nacional del Perú, combinadas con la auto-organizadas Milicias Rurales de la Sierra -llamadas comúnmente Ronderos- a quienes se les adiestró y equipó militarmente, consiguieron dar golpes cada vez más duros al terrorismo. En julio de 1992 se logró la captura de Víctor Polay Campos, líder del MRTA. El 12 de septiembre se asestó el golpe decisivo al terrorismo. En esa fecha la Dirección Nacional contra el Terrorismo (DINCOTE), dirigida por el coronel de policía Ketín Vidal logró capturar pacíficamente a Abimael Guzmán, jefe del grupo terrorista Sendero Luminoso, quien pretendía establecer un régimen maoísta en Perú, junto con varios miembros del comité central de la organización. Tras esto, Sendero Luminoso entró en un franco retroceso y en pocos años había quedado reducido a unas pocas columnas localizadas en la selva alta peruana, sin representar ninguna amenaza importante. De esta forma se puso fin a una década de terrorismo de dicha organización.
En el plano económico, durante el primer periodo de su gobierno, siguiendo las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) (y contrario a lo que había prometido como candidato) aplicó una reestructuración de precios llamada Shock que permitió controlar la inflación, pero que provocó la devaluación de los salarios de la mayoría de la población. Asimismo, cambió la moneda al actual Nuevo Sol.
Su política económica se centró en la aplicación de conceptos neoliberales y de libre mercado. Si bien llegó a estabilizar la vida económica y permitió la reinserción del Perú en el sistema financiero internacional, así como la privatización de las compañías del Estado a manos extranjeras, también ocasionó despidos masivos de obreros y empleados públicos, así como la supresión de las protecciones a la ineficiente industria nacional, lo cual llevó a su quiebra y a altos índices de desempleo. En consecuencia, se redujo al mínimo la actividad sindical y aumentó la actividad económica informal. Por otro lado, la reducción del estado y la liberalización de la economía nacional fomentaron la inversión extranjera. Como resultado, en 1994 la economía peruana creció un 13%, a pesar de los despidos masivos acaecidos.
Gracias a una reforma constitucional de 1993 Fujimori pudo presentarse a la reelección en 1995, venciendo con un 64% de los votos al ex Secretario General de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar, quedando cómo triunfador Alberto Fujimori.
A partir de diciembre de 1996 Fujimori se enfrentó la llamada crisis de los rehenes, que sería la última gran acción terrorista que vivió el Perú. El 17 de diciembre de 1996, 14 integrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), liderados por el ex sindicalista Néstor Cerpa Cartolini tomaron como rehenes a unas 800 personas pertenecientes a la jerarquía política, social y económica peruana en la residencia del Embajador de Japón en Perú.
La crisis suscitó en los meses sucesivos la atención internacional. Los secuestradores denunciaron la grave situación de violaciones a los derechos humanos en la cárceles peruanas y exigían la liberación de varios presos del MRTA. El Estado Vaticano envió como negociador a Juan Luis Cipriani, a la sazón arzobispo de Ayacucho, y se consiguió la liberación de la mayoría de los rehenes, quedando solamente 72 de ellos en cautiverio. La Cruz Roja Internacional fue aceptada por los miembros del MRTA como organización competente para garantizar la alimentación y los cuidados de salud de los rehenes.
La crisis finalizó en abril de 1997, cuando en una acción sorpresiva violatoria de los acuerdos de negociación política, mediante una operación militar fueron liberados 71 de los 72 rehenes que todavía se mantenían cautivos. La acción militar denominada Chavín de Huántar, se organizó en secreto e implicó el acceso a la residencia del embajador japonés por túneles subterráneos especialmente construidos. Los sucesos fueron transmitidos desde sus inicios en vivo y en directo en el Perú y en varios países del mundo vía CNN y otras cadenas de televisión extranjeras. En la operación se informó que habían muerto dos comandos, un rehén y los 14 terroristas, algunos de los cuales -según varios testigos-, fueron asesinados a pesar de haber sido capturados vivos. Fujimori usó el éxito de la operación para consolidar su apoyo entre la población en un momento en que comenzaban a aparecer crecientes denuncias de corrupción y debilitamiento.
En el año 1996 Fujimori inició maniobras legales para presentarse por tercera vez como candidato, desatando la controversia política en torno a la Constitución al promulgar una ley denominada de Interpretación Auténtica de la Constitución, en la que se facultaba a sí mismo para presentarse por tercera vez a la presidencia. El argumento de esta ley señalaba que si bien el artículo 112ª indicaba que el presidente puede ser reelegido sólo para un periodo inmediato o después de transcurrido otro período constitucional, la elección de Fujimori el año 1990 no contaba porque no se encontraba vigente la Constitución de 1993 sino la de 1979. En ese sentido, Fujimori argumentó que sólo se había presentado como candidato una vez (1995), por lo que en el año 2000 se daría su segunda postulación.
A inicios de 1995 se produjo un conflicto armado con el Ecuador por la región fronteriza nororiental conocida como Cordillera del Cóndor. En marzo de ese año se firmó un alto el fuego en el palacio presidencial de Itamaraty en Brasilia. En los siguientes años se vivió una situación bastante tensa en las relaciones entre Perú y el Ecuador. Tras la llegada a la presidencia ecuatoriana de Jamil Mahuad en agosto de 1998, se iniciaron negociaciones con Ecuador para obtener una solución definitiva al conflicto.
En octubre de 1998 se firmó el Acta de Brasilia, en la cual Ecuador y Perú aceptaron la fijación de la frontera en un tramo de 78 kilómetros en acuerdo a un dictamen de los garantes del Protocolo de Rio de Janeiro. En un acto simbólico, Perú cedió al Ecuador como propiedad privada (es decir, sin ninguna soberanía) un kilómetro cuadrado de terreno donde se encuentra Tiwinza. El tratado trajo la oposición de varios miembros del gobierno y de la cúpula militar, que tuvo que ser reorganizada a raíz de esto. Asimismo, la oposición denunció un manejo manipulativo y poco sincero del conflicto con Ecuador.
A partir de finales de los 90, el gobierno de Fujimori enfrentó una creciente impopularidad mientras se descubrían numerosos casos de corrupción, volvían las dificultades económicas y se hacían patentes las intenciones de éste de perpetuarse en el poder. En septiembre de 1998, el congreso (en el que los partidarios de Fujimori tenían la mayoría absoluta) desestimó el pedido de nulidad de la Ley de Interpretación Auténtica.
Fujimori se presentó como candidato para las elecciones generales del 2000 sin renunciar previamente a su investidura de Presidente de la República. Tras una campaña proselitista empañada de acusaciones de fraude, tienen lugar en abril las elecciones, en las cuales surgió inesperadamente como segundo el economista Alejandro Toledo, líder del movimiento político Perú Posible, y que posteriormente aglutinaría en torno a sí a los grupos de la oposición.
Durante la primera vuelta, Fujimori superó a todos los otros candidatos incluido Alejandro Toledo quien argumentando un supuesto fraude se negó a participar en la segunda vuelta electoral (sin presentar nunca su renuncia oficial ante el Jurado Nacional de Elecciones) y llamó a la población a votar en blanco. Producida esta, que tuvo lugar en mayo, resultó ampliamente elegido Alberto Fujimori y la opción alentada y respaldada por Toledo del voto en blanco alcanzó la nada despreciable cifra del 17% de los sufragios. A raíz de la victoria de Fujimori, sus detractores incitaron protestas y el 28 de julio, durante la toma de posesión de Fujimori, tuvo lugar la Marcha de los cuatro suyos dirigida por Alejandro Toledo. Durante la marcha, se denunció la infiltración de matones para desorganizarla y ocurrió el incendio de una sede del Banco de la Nación, en el cual murieron 6 de sus empleados. Se especuló que el gobierno había ordenado iniciar el incendio, ya que las instalaciones se desplomaron por completo a pesar de ser de material noble, y en los enfretamientos entre los vehículos policiales y los manifestantes no se dió la magnitud destructiva necesaria como para destruir un edificio al punto que quedó el del Banco de la Nación.
Poco después de su reelección en 2000, y a través de la compra de un vídeo por parte de grupos opositores, salieron a la luz el 14 de septiembre de ese año evidencias de los actos de corrupción efectuados durante su gobierno por Montesinos, su más leal asesor. Fue mediante vídeos de cámara oculta que Montesinos ordenaba grabar y en los que aparecía sobornando a miembros de otros partidos para que apoyasen a Fujimori. En ese momento estalló la última crisis de su gobierno: Fujimori se vio obligado a convocar el 17 de septiembre a nuevas elecciones generales, tanto para la elección de un presidente como de un nuevo congreso de la República. En estas elecciones, señaló, no participaría activamente como candidato.
Fujimori cesó a Montesinos de su cargo formal como asesor, agradeciéndole por los servicios prestados, en un acto que provocó indignación en muchos ciudadanos. Además Fujimori entregó personalmente 15 millones de dólares en efectivo a Montesinos como indemnización. Poco después, Montesinos viajó a Panamá buscando asilo político, que nunca fue concedido. El 23 de octubre regresó por sorpresa, lo que desató un nuevo escándalo. El 29 de octubre Montesinos volvía a salir furtivamente del país, a bordo del velero "Carisma", llegando a recalar finalmente en Venezuela de incógnito.
En medio del caos político y la inestabilidad de su presidencia, Fujimori viajó el 13 de noviembre a la reunión del APEC en Brunéi, Asia, en su condición de Presidente del Perú. Al finalizar esta conferencia, sorpresivamente viajó a Japón. Ante el temor de que fuera denunciado penalmente por los actos de corrupción de su gobierno y alegando falta explícita de garantías para su integridad física; Fujimori, desde Tokio, remitió por fax al Congreso de la República, su renuncia formal y luego, envió un mensaje a sus partidarios, anunciándoles que renunciaba a la Presidencia de la República.
Ante lo insólito del hecho y los diversos escándalos al interior del régimen descubiertos, el Congreso de la República decidió rechazar la renuncia (que, por carecer de refrendación ministerial, era legalmente nula) y declarar vacante la Presidencia de la República aduciendo "incapacidad moral permanente" y lo inhabilitó para ejercer cualquier cargo público por un periodo de 10 años.
El Procurador público especial representante del Ministerio de Justicia, José Ugaz, solicitó y obtuvo la congelación de las cuentas del clan Fujimori en el extranjero: 140 millones de dólares en Suiza, 64 en las Islas Caimán, 20 en Estados Unidos y unos 4 millones en otros países; así como 18 millones en el propio Perú.
Desde el momento de su renuncia y hasta su posterior detención en Chile, Fujimori residió en Japón y le fue reconocida la nacionalidad japonesa en su condición de hijo de padres japoneses.
El nuevo gobierno peruano, trasladó al Japón el pedido de las autoridades judiciales peruanas solicitando la extradición de Fujimori, pero el gobierno japonés protegió hasta el final al ex presidente. Japón nunca se pronunció sobre la solicitud de extradición, a cargo de las autoridades peruanas; situación que se mantuvo hasta que Fujimori viajó a Chile. Sin embargo, pese a que Japón nunca se pronunció oficialmente, es conocido que la legislación japonesa prohíbe la extradición de sus ciudadanos a terceros países. La Fiscal de la Nación, de ese entonces, Nelly Calderón Navarro insistió sobre la necesidad de que Japón extraditase a Fujimori, y dijo que en caso contrario se recurriría a la Corte Penal Internacional de Justicia.
El Canciller del Perú, el 14 de marzo de 2005, durante su intervención ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, señaló: "El Gobierno del Perú reitera su invocación al Gobierno del Japón para que contribuya al acceso a la justicia, autorizando la extradición del ex presidente Alberto Fujimori." Desde su impuesto autoexilio, Alberto Fujimori sostuvo que todo el proceso seguido en su contra se debía a una venganza política, con acusaciones basadas en relatos de terceros, que no han aportado pruebas objetivas en contra suya.
En el 2005, tras negociaciones con los dirigentes de los partidos fujimoristas se concretó una nueva alianza entre Nueva Mayoría y Cambio 90 denominada Alianza por el Futuro e invita a participar al Movimiento Sí Cumple-Vamos Vecino, que no había podido inscribir la candidatura del propio Fujimori, con lo cual se entendió que presentar ambas candidaturas fue una estrategía para intentar una nueva candidatura de Fujimori a la presidencia de Perú. En las elecciones generales de 2006, Martha Chávez fue la candidata presidencial, obteniendo casi un millón de votos a nivel nacional, equivalente al 10% del total de los sufragios según los resultados de la ONPE. Dicha alianza también colocó a 13 congresistas, siendo elegida la hija mayor de Fujimori, Keiko Fujimori congresista con la más alta votación de dicha elección.
El 6 de noviembre de 2005 Fujimori llegó a Santiago de Chile procedente de Tokio, a bordo de un vuelo privado, habiendo ingresado a este país con pasaporte peruano (con lo cual escogió utilizar la peruana como nacionalidad activa y la japonesa como nacionalidad pasiva). Al día siguiente fue detenido por orden de un ministro de la Corte Suprema chilena, que emitió un auto de detención previa contra él, luego de un requerimiento de la Embajada del Perú en Chile (causa Rol Nº 5646-2005).
Mientras tanto, en Lima, se convocó a un Consejo de Ministros urgente para evaluar la nueva situación presentada tan de improviso, que fue presidido por el presidente Alejandro Toledo, que tomó la decisión de enviar una comisión a la capital chilena, a fin de iniciar los trámites de extradición de Fujimori a Perú, para que fuere procesado por los delitos que se le imputaban entre los años 1990 y 2000.
Previamente a su llegada a Chile, Fujimori habría pasado por Tijuana (México), pero no se le detuvo, hecho que posteriormente produciría el despido del jefe de la sección de Interpol en Tijuana. Carlos Abascal, secretario de Gobernación (Interior) mexicano, explicó que había sido imposible su detención porque no había una orden de extradición por parte del gobierno peruano, después se dijo que Fujimori había usado su pasaporte japonés, y que la orden emitida por la Interpol estaba basada en los datos contenidos en su pasaporte peruano. Lo mismo ocurrió con el Jefe de la Interpol en Perú, quien no respondió las llamadas de la Interpol chilena.
El proceso de extradición a Perú se inició formalmente el 6 de enero de 2006, mediante una solicitud presentada por la Embajada del Perú en Chile ante la Corte Suprema chilena. Tras su detención, a partir del 7 de noviembre de 2005 y hasta el 18 de mayo de 2006, Fujimori estuvo detenido en la Escuela de Gendarmería de Chile.
El 18 de mayo de 2006, la Corte Suprema de Chile otorgó la libertad bajo fianza a Fujimori, tras haber permanecido detenido más de medio año, aunque con una orden de arraigo que le impedía salir de territorio chileno mientras se desarrolle el procedimiento.
Estando a la espera del fallo sobre la extradición y teniendo la nacionalidad japonesa en calidad de pasiva, Fujimori, decidió aceptar postular como candidato al Senado del Japón, por la agrupación política de extrema derecha llamada Kokumin Shintō (japonés: "Nuevo Partido del Pueblo"). Las elecciones se realizaron el 29 de julio de 2007 y resultó un fracaso total para el candidato Fujimori, quien no obtuvo representación parlamentaria alguna.
El 11 de julio de 2007, el ministro de la Corte Suprema de Chile, y juez de la causa contra Fujimori, Orlando Álvarez rechazó el pedido de extradición solicitado por el Estado peruano, basándose en que los delitos no estarían suficientemente acreditados. Ante ello, el Gobierno del Perú presentó un recurso de apelación ante la misma Corte Suprema, cuyo conocimiento y resolución corresponde a la sala penal (Rol Nº 3744-2007). En agosto del mismo año, se decretó el arresto domiciliario, tras una petición de un representante de Perú.
En la mañana del 21 de septiembre de 2007, Alberto Chaigneau, presidente de la segunda sala (Sala Penal) de la Corte Suprema Chilena, anunció que se había acogido la solicitud de extradición de Fujimori, tras un mes desde los alegatos finales de las partes ante el tribunal. Chaigneau informó que 7 de las 13 acusaciones por delitos presentados contra Fujimori fueron aprobadas: cinco por casos de corrupción, cuya votación fue dividida y aprobada por mayoría; y dos por faltas a los derechos humanos (lesa humanidad), aprobados por unanimidad. La sentencia de la Corte Suprema de Chile, fechada el 21 de septiembre de 2007, consta de 212 páginas.
El 22 de septiembre de 2007, Alberto Fujimori es extraditado al Perú, por decisión de la Corte Suprema de Chile, para responder por diversas acusaciones ante la justicia peruana. El avión que lo transportó primero aterrizó a las 13.20 horas en Tacna, luego lo hizo a las 16.40 horas en la Base Aérea de Las Palmas de Surco, en Lima. Posteriormente fue trasladado y recluido en la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía Nacional del Perú. Poco después se inició el primer juicio contra el acusado Fujimori, por el allanamiento ilegal, a fines de su gobierno, a la casa de su asesor Vladimiro Montesinos, que se hizo usurpando la autoridad del poder judicial.
El Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaúnde, aseguró que el Gobierno no se prestará a un espectáculo mediático mientras dure el juicio al que será sometido Alberto Fujimori.[30]
El 10 de diciembre de 2007 se inició en Lima el juicio contra Alberto Fujimori por los sucesos denominados masacres de "Barrios Altos", y "La Cantuta" así como por los delitos cometidos en el "Sótanos del SIE", Servicio de Inteligencia del Ejército.
El 11 de diciembre de 2007 la Sala Penal Especial, presidida por César San Martín Castro, condenó en primera instancia a Alberto Fujimori Fujimori a seis años de pena privativa de la libertad y dos años adicionales por el delito de usurpación de funciones y abuso de autoridad por haber participado en calidad de inductor en el allanamiento de la residencia de Trinidad Becerra (ex esposa de Vladimiro Montesinos). De acuerdo a la sentencia el inculpado Fujimori no podrá ejercer ningún cargo público y deberá pagar una reparación de 400.000 soles. El 8 de abril de 2009, la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema reafirmó la sentencia, desestimando el pedido que presentó el ex mandatario para que se anule el fallo.
El 7 de abril de 2009, fue condenado a veinticinco años de pena privativa de la libertad como "autor mediato de la comisión de los delitos de homicidio calificado, asesinato bajo la circunstancia agravante de alevosía en agravio de los estudiantes de La Cantuta y el caso Barrios Altos". Asimismo, el Tribunal lo halló culpable por secuestro agravado, bajo la circunstancia agravante de trato cruel, en agravio del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer Ampudia. La Sala Penal Especial determinó que la condena vencerá el 10 de febrero de 2032.
El 20 de julio de 2009, la Corte Suprema del Perú condenó a Fujimori a otros 7 años y medio de cárcel al ser encontrado culpable de "peculado doloso, apropición de fondos y falsedad ideológica en agravio del Estado". Fujimori admitió haber entregado 15 millones de dólares a su ex asesor Vladimiro Montesinos de fondos del Tesoro Público, aunque alegó que lo hizo para evitar que Montesinos diera un golpe de estado y que el dinero fue posteriormente devuelto. Sin embargo al no poder probar el origen del dinero devuelto (cuyos billetes eran de diferente denominación) y ante la aparente apatía de Fujimori en evitar la fuga de Montesinos, la Corte determinó que Fujimori cometió otros dos hechos punibles: facilitar la fuga de Montesinos y devolver una cantidad inexplicable. La Sala descartó de plano las dos atenuantes de la defensa: la restitución tardía del monto y el soborno a Vladimiro Montesinos para desactivar un supuesto complot.
El 2 de enero de 2010, fue confirmada la sentencia a 25 años de prisión por violaciones de los derechos humanos.
Como dice el dicho, lo comido y lo bailad no lo quita nadie, ahora Fujimori estña psando sus mejores vacaciones de su vida, después de haberse fugado al Japón, de estar en Chile durante 2 años , ahora está en prisión cumpliendo condena de 25 años por hechos delesa humanidad, por lo que estará descansando muy bien y bien preso. Gracias.
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