Historias a la Chilena: Alejandro Bohn, dueño de mina San José

Amigas y amigos: Uno de los personajes que está muy de moda en estos días es este señó al cual ven en la imagen, me refiero a Alejandro Bohn, propietario y ejecutivo de la empresa minera San Esteban, a cargo de la mina San José en donde 33 mineros quedaron atrapados hacen 18 día y que el domingo dieron signos de vida luego de varias semanas de detección con maquinarias para saber en qué lugar están.
Todo esto se produjo gracias a que el Señor Bohn y uno de sus socios de la empresa minera Marcelo Kemeny, una especie de lugarteniente de Bohn que al momento de ser cerrada la mina por parte del Servicio Nacional de Geología y Minería en el 2007, hicieron presión con autoridades de gobierno de ese entonces bajo la administración de la señora Michelle Bachelet y de la Intendencia de la Región de Atacama para reabrir la mina y comenzar a trabajar, pese a los riesgos de las condiciones de trabajo que en ella había, y con mucha suerte logró conseguir y continuar con la producción pese a las complejidades que habían y de anteriores accidentes en el interior de la mina con consecuencias graves y sin importale eso, su interés es seguir que le produscan y no tener las condiciones de seguridad necesaria para sus trabajadores en cada una de sus faenas.
Si algo no tenía contemplado Alejandro Bohn para su vida era convertirse en enemigo público. Como muchos que han seguido la ruta del dinero ajena a los seres humanos que lo producen, para él una mina o una fábrica de detergentes son más o menos la misma cosa: un lugar interesante si es rentable. Reducirá costos y especulará con tal de que esto perdure. Lo abandonará cuando ya no haya caso, reemplazándolo por una nueva oportunidad que se le cruzó en el camino, donde impondrá la misma implacable lógica.
Como Bohn y su socio Kemeny, quien conoce de cerca su aparataje de trabajo, que les duela los feriados, que actúa como el resto de los grandes empresarios de las grandes empresas para que sus trabajadores no sepan de sindicatos, de leyes sociales y que les duele los feriados y que lo único que se conforma es que su empresa produsca y produsca hasta reventarla al máximo, porque con números azules queda conforme pero si los números quedan en rojo, para él es una perdición.
Este señor le va a atormentar durante el resto de su vida su desconsideración con uno mimso, por varios motivos que él mismo dio a la luz pública, su incapacidad de ponerse en el lugar del otro, de quebrarse y humanizar sus propios errores lo colocan en el bando contrario de cualquiera, además y lo que más lo gatilló fue cuando en una entrevista de televisión, horas después de que se dieron signos de vida a los mineros, que no es el momento de para culpas ni perdones, lo que genera más enemigos en su contra, y que le miedo que impregna en su mirada y a su lugarteniente Kemeny, una persona que más que un zángano y parásito es una porquería humana que actúa bajo la extrema sobervia absoluta, peores que los más malos que uno ve en la vida cotidiana, en películas o telenovelas.
Con el accidente de los 33 mineros que aún están al interior de la mina, gracias a Dios con vida, su nombre y el de su socio quedarán grabados en la memoria de millones de chilenos que piden sus cabezas, vivo o muerto, por su descarada actitud que han mantenido en la forma de las condiciones laborales a la cual los mantenían y que su codicia de poder los va a seguir y penar por el resto de sus vidas, a la cual deberá dar la cara en los tribunales de justicia, lo el juicio moral lo seguirá persiguiendo por el resto de su vida. Gracias.
N. de la R: Visiten los sitios del complejo de blogs, http://www.lacoctelera.com/benjimusica, http://www.lacoctelera.com/benjimusica2, http://www.lacoctelera.com/benjimusica3, http://www.lacoctelera.com/benjimusica4, http://www.lacoctelera.com/benjibenji y http://www.lacoctelera.com/benjimusica6



Manuel Toribio dijo
Sabes me gustaría que a partir de este accidente la sociedad chilena TODA tome conciencia del verdadero valor de nuestros hombres y mujeres de trabajo y que de una vez por todas nos preocupemos muy en serio en MEJORAR LAS CONDICIONES DE TRABAJO Y DE VIDA de todos los chilenos, que el desarrollo no pase por la acera de enfrente de algunos.
Por que me pregunto de que serviría invertir millones y millones de pesos en rescatarlos con vida para que mañana los empape de pena la frustración de ver que nuestros hijos, por falta de dinero, no tiene posibilidades de estudiar, por que el sacrificio de sus padres no alcanza para recibir un sueldo que dé lo suficiente para pagar una universidad o un instituto. Y por lo tanto ello también está condenado a entrar, por el resto de sus vidas a ese socavón maldito que perentoriamente solo lleva al infierno.
24 Agosto 2010 | 10:18 PM