Amigas y amigos: Esta historia la quiero compartir con ustedes, y es muy insólita y muy entretenida a la vez, porque desde niño, etapa muy natural en ella, siempre creía en Santa Claus, el Viejo Pascuero o Papá Noé como lo quieren llamar, pero, en el traspasar del tiempo, llegando a la adolescencia, me iba a imaginar que encarnaría al propio Santa Claus, siendo adolescente. La historia comienza de esta forma..., yo partcipaba en un grupo juvenil de la iglesia del sector en que vivía, y los chicos empezaron a ordenar los reglaos y los alimentos no perecibles para darles como reglao de navidad a las familias de los suburvios del sector poniente de la gran ciudad, y para los preparativos, los organizadores trajeron disfrses para el día en que iban a ser repartidos los regalos, uno de ellos son los disfrases, entre los cuales está el de Santa Claus, entonces, yo con 16 años, recién salido de la secundaria y a entrar a la universida, y trabajando a la vez, me dio una gran curiosidad el traje de este personaje, entonces, sin pensarlo me pude el disfraz rojo de Santa Claus, con el gorro, la barba y las botas, entonces, llega una chica que partcipaba en el grupo y me ve con el traje, se rie y todos me fueron mirar y se rieron bastante por el solo hecho de ponerme el disfraz de Sanata Claus, pero como estaban en la organización para el día en que iban a ser repartidos los regalos, me dirigeron como yo me puse el disfraz rojo, que yo iba a partcipar personficando a Santa Claus repartiendo los regalos; entonces estando puesto el traje y sin pensarlo mucho, acepté.

Llega el día y llego con las ganas y entusiasmo, pesé a que a diferencia  a que el hemisferio norte hace frio, en donde estamos en el hemisferio sur hace mucho calor, y me puse el traje de Santa Claus listo para ir a uno de los sectores de la ciudad con mayor vulnerabilidad económica y social, y junto con el calor que era incesante, con el grupo y con una campanitas personificando al Viejo Pascuero diciendo fuertemente ¡Jo, jo, jo! ¡Feliz Navidad a todos!, los niños, corrían en masa a verme y muchos me saludaban y otros cantaban una canción conocida en Chile que dice así,  "Viejito Pascuero acuérdate de mi, me porto bien en casa y también en el jardín".

El sector en que entramos a repartir los regalos es de extrema vulnerabilidad, en toda predomina la pobreza, la delincuencia, el alcohol y las drogas, y que cada joven se perdía produco del vicio, y los niños, son los más afectados y perjudicados por el problema, y uno ve cada cara y problema que tienen detrás de cada familia, pero el que más me impactó al momento en que entregamos los regalos fue de una niña, que me djo, yo no pido tanto regalos, lo que necesito un regalo más grande, y yo le pregunté cuál era ese reglao tan grande, y ella me responde que mi papá deje el alcohol, yo en ese momento tuve que pensar en responder ante este anhelo de la niña, así que después de atender a los niños llamé a uno d elos organizadores y le conté la petición de la niña y él buscó a la niña y ubicar a uno de los inregrantes de su familia para que le dijiera cuál era el proble e indagar el caso para poder ayudarlo en algo, ya sea en rehabilitación de alcohólicos anónimos, entonces, el grupo ubicó a la mamá de la niña y los chicos le hicieron algunas preguntas de forma mnesurada y discreta para que ella no se ofendiera, pese a la situación en que estaba, por lo que el grupo se contacto con un centro de rehabilitación para que ve a la situación de este padre de familia, y darle su anhelo de navidad.

Pasó el tiempo, y al año siguiente participé de la entrega de regalos al mismo sector y supimos que el papá de la niña, en un principio no quería tratarse, pero las cosas del destino lo hicieron cambiar; en una noche de verano, estando ebrio fue asaltado a pocas cuadras de su casa por una pandilla de chico, y recibió una golpiza en el rostro dejándolo sangrando. por lo que fue trasladado a un servicio de urgencia para luego ser derivado a un hospital, y de ahí lo hicieron hacer un proceso de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, entonces, el papá, como fue incociente consigo mismo y con su familia, y en especial con su hija, lo hizo, y ya para la navidad siguiente la niña se acerca a Santa Claus a pedirle las gracias porque su papá está recuperado y sanado del alcohol, ahpra trabaja y está más tiempo con su familia. Con eso, yo mismo quedé muy contento y feliz, más que personificar a Santa Claus, sino de conocer una realidad tan distinta y diferente para mi edad adolescente, en uno en esa etapa se pone egocéntrico, y a su vez, haber contribuido con el aviso oportuno al grupo social que oprganizaba la entrega, de que este señor se rehabilitara del alcolhol por petición de su hija y que estuviera más tiempo con su familia.

La navidad, más que regalos, es una fecha en donde prima el sentimiento y la emoción propia del ser humano y del sus seres que más quieres de verdad. Aprovechemos estas fechas para estar con ellos, con un abrzao, un te quiero o cualquier palabra de aliento, esos son sentimientos de verdad que valen la pena. Gracias.

N.de la R: Visiten los sitios blogs:  www.laocctelera.com/benjimusica, www.laocctelera.com/benjimusica2www.laocctelera.com/benjimusica3, www.laocctelera.com/benjimusica4, www.laocctelera.com/benjibenji, www.laocctelera.com/benjimusica6