Sentido común y conciencia
Amigas y amigos: Debo escribir esto y para todos los que leen este blog porque debo ser muy sincero en lo que voy a decir frente a esta tribuna que he mantenido por casi tres años y porque anoche fue algo que me impactó a mí en lo personal y todos, y que los vea los estudiantes de la Universidad del Valle en México, la Universidad del Norte del Perú y la Universidad de Madrid en España, pertenecientes a la red Laureate International Universities. El lunes en la noche en una de las sedes de la Universidad de Las Américas en Santiago Centro, sede República un alumno de la Facultad de Educación identificado como Julio César Pérez Salazar de 28 años de edad, estudiante de la carrera de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica de la jornada vespertina de dicha casa de estudios superiores y a la cual soy alumnno de dicha carrera sufre un infarto cardíaco fulminante alrededor de las 10 de la noche en uno de los pasillos de la sede universitaria, los que lo vieron en el estado en que estado prestaron los primeros auxilios correspondientes y luego llegan el personal administrativo que llegó a uno de los pasillos y con escaso conocimiento de primeros auxilios lo reanimaron, otros llamaron a la ambulancia a la cual se demoró 30 minutos en llegar, y como siempre ocurren en casos de extrema emergencia como estos, la ambulancia llegó cuando ya es demasiado tarde, la persona ya estaba en su lecho de fallecido en el mismo lugar de los pasillos de la Universidad. Esto generó la rápida indignación de parte de los compañeros, y me incluyo yo mismo por la falta de una enfermería y/u oficina o sala de primeros auxilios, como los tienen en la mayoría de las casa de estudios y como lo exige las normativas del Ministerio de Educación, en el caso de la Universidad de Las Américas y de sus sedes en Viña del Mar, Santiago (Echaurren, República) y Concepción no la tienen, y en el caso del Centro de Alumnos lo están pidiendo desde hace mucho tiempo, y las autoridades hacen caso omiso de la situación y de lo que se pide. Además, lo que le pasó con Julio César, considero que la actitud que tomó la sede de la Universidad de Las Américas y de parte del coordinador de la carrera de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica, profesor Juan Carlos Moncada Poblete y del Director de Escuelas Eduardo Fernández fueron de los más egoístas y poco solidario posible, y sobretodo con la familia del muchacho, que está totalmente dolida y triste con la muerte sorpresiva de Julio César, un muchacho tan joven de 28 años y todo un futuro por delante, que algo tan de sorpresa que nos conmovió a todos, y generando a su vez, la molestia de los alumnos de casi todas las carreras generando una protesta general de todos los alumnos en una velatón que se hizo en la entrada de la Universidad y una protesta que se hizo al interior de ella.
Los compañeros que manifestaron su molestia fue bastante generalizada y que hicieron llamar la atención de todos, pero el coordinador y los funcionarios académicos de la Facultad, solamente miararon y lo tomaron como humor, riéndose de la desgracia ajena.
Yo me pregunto, acaso debe suceder una desgracia mayor para que las autoridades reaccionen, se debe llamar a la prensa para que se llame la atención de este hecho y que tomen cartas en el asunto. Esas mismas interrogantes y reclamos formularon y manifestaron las alumnas Priscilla Inostroza, Ingrid Morales y Raúl Solis, y lo peor de todo, es que los mismos compañeros le comunicaron el lamentable desceso a su familia y no la propia universidad, aunque esta tenga cursos vespertinos, que se sigan lamentando desgracias aún más graves y que es inaceptable, más que la universidad está postulando para la acreditación y a costillas de todo los que pagamos la mensualidad, porque al parecer eso les interesan más que el bienestar de los alumnos, en las cosas más mínimas.
Considero que la memoria de Julio César quedara en la memoria de todos nosotros lo que lo conocimos y que esto no siga sucediendo que la autoriadad de la universidad tengan conciencia de esto y no como los coordinadores académicos sigan pasando de largo frente a la situación y que no se respete el duelo de sus compañeros ante lamentable pérdida humana que eso fue y golpe a la counidad univeritaria de la sede de República. Gracias











Madeleine De Cubas dijo
Hola Benjamín: No sé qué podríamos considerar una "desgracia mayor" a la pérdida de una vida. Absurdo y por lo mismo incomprensible que una ambulancia se tome 30 minutos en hacer su aparición en un caso de emergencia.
Ahora, yo creo que en este caso hay que poner las cosas en perspectiva, porque si como dices el chico sufrió un infarto masivo y fulminante, me parece que es poco lo que se hubiera podido hacer por salvarlo, ni aunque hubiera llegado la ambulancia enseguida. No se puede confundir la frustración que se siente ante la muerte, con las medidas preventivas que se deben tener a disposición en una situación de urgencia. Mis condolencias. Un abrazo.
23 Abril 2009 | 06:46 AM