Amigas y amigos: Este Viernes que pasó, después de que la Presidenta Michelle Bachelet, llegara a Chile, después de una gira por los países de Centroamérica y México, y de embarcarse en Arica para firmar el decreto para la nueva Región de Arica y Parinacota, después de varios dolores de cabeza con Perú por los límites territoriales marítimos, llega a Santiago directamente al Palacio de La Moneda alrededor de las cinco de la tarde a convocar una reunión de ministro de carácter extraordinario y de urgencia por un tema que al cual aquejaba: TRANSANTIAGO. Mientras que la presidenta estaba de gira, seguía los problemas y los desastres dentro de la gran ciudad, que tuvo en el Cámara de Diputados al Ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Sergio Espejo dando una buena explicación del problema y a su vez, escuchar las críticas de grueso calibre por parte de varios parlamentarios tanto del oficialismo y de la oposición, que incluso la Alianza por Chile amenazó con realizar una acusación constitucional en contra del ministro Espejo, por el mal manejo del TRASANTIAGO, en el caso que la presidenta no cambie al ministro y a varias autoridades.

Pero al momento de que la presidenta llegó a Palacio todos empezaron a llegar raudamente y comienza la reunión que duró prácticamente 6 horas a puertas cerradas y con la expectación de los periodistas y reporteros gráficos acreditados en el sector de gobierno, muchos de ellos reinaba el silencio absoluto y esperando que al menos en comunicado de prensa y/o que el Ministro Secretario General de Gobierno, Ricardo Lagos Weber hablara con los periodistas y mencionara algunas cosas que ocurrieron dentro de la reunión de urgencia de ministros optaron por irse a escondidas del Palacio en el subterráneo que tienen y retirarse sin decir nada de nada, todos, de la presidenta hacia abajo. De ahí generaron toda una serie de rumores como la posible renuncia del Ministro Espejo a la cual la presidenta no la aceptó, y de muchas otras cosas, aspecto que fue muy criticado por diversos sectores políticos agudizando cada día más la crisis que hay, que incluso las especulaciones continúan al día siguiente con las reuniones en la casa de la propia presidenta, en donde llegaron sus asesores políticos, el Ministro del Interior, Belisario Velasco, y el ex ministro de Trabajo y Previsión Social de la administración de Patricio Aylwin, René Cortazar, a lo que me pregunto, qué diablos hacía él en esa reunión. Lo que se especuló fue que le hicieron un supuesto ofrecimiento de supraministro de Transporte con facultades extraordinarias más que el propio Ministro de Transporte para ordenar este plan como lo que quería el Senador por Concepción Alejandro Navarro en su requerimiento judicial en contra del sistema de transporte, y que debería este senador preocuparse más de su región que ni siquiera lo hace, en vez de abocarse otras cosas que a él no le competen; pero Cortazar no aceptó, pero suena otro nombre a viva voz, el nombre de Germán Correo Díaz, el primer presidente de la organización del TRASANTIAGO en el gobierno de Ricardo Lagos, y que lo adjudica como uno de los principales responsables intelectuales del problema.

Además hay que sumarse otra cosa que pasó, anoche presentó en forma oficial la renuncia de la gerencia de Buses Metropolitana y Gran Santiago Manuel Navarrete Muñoz, debido a todos los problemas que ha tenido por el TRANSANTIAGO, y que el gobierno lo tildaban de responsable y de querer boicotear el nuevo sistema de trasporte, lo que para el gobierno es un gran “alivio” (supuestamente alivio), para poder solucionar diversos problemas que hay en este momento, sobretodo con la falta de máquinas de transporte.

Con esto, la cosa pasa como si fuera como el juego de las escondidas, porque en el principio, todos daban la cara que esto va a funcionar, como si fuera algo sencillo y fácil, y lo mencionaban porque como los que hicieron el proyecto, pese a los cambios, andan en automóviles y no en transporte público ni menos en el colapsado Metro de Santiago, que cada día está peor que nunca. Ahora que era el momento de que realmente dieran la cara simplemente se evaden, por una parte los personeros de la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional con mucha razón criticaron esta actitud de tanto lobby que hicieron para esconderse de la opinión pública de la gran ciudad ante este problema. Yo sinceramente encuentro con todo lo que he recorrido, indagado e investigado que este proyecto es un fuerte y franco fracaso porque lo único que hicieron y aplicaron fue una simple improvisación que a la práctica no dio ningún resultado y la poca preparación de parte de los usuarios ante tan brusco cambio, utilizaron la imagen de una personalidad pública como Iván Zamorano como rostro del TRANSANTIAGO y que producto del fracaso es arma blanca de todos los ataques por parte de la mayoría de los usuarios y que cuyo prestigio se desmoronó por completo. También la responsabilidad directa de esto está en el gobierno de Ricardo Lagos a través de sus creadores que fueron el señor Germán Correa, Alfredo Etcheverry (Biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones) y de Andrés Bustamante que era presidente del Directorio del Metro de Santiago en ese entonces, y todo su equipo de ese momento, como a su vez la responsabilidad directa en el gobierno de Michelle Bachelet mediante el Ministro de Transporte y Telecomunicaciones Sergio Espejo, el subsecretario de Transporte Danilo Núñez, el Administrador Financiero del TRANSANTIAGO, Enrique Méndez y todo su equipo de trabajo, que incluso acusan y culpan como parte de la desgracia ocasionada al Ministro de Hacienda Andrés Velasco quien sugirió que se aplicara este nuevo plan de trasportes ante las dudas de la presidenta Bachelet por la implementación de este sistema debido a que las obras aún no están terminadas como paraderos, terminales intermodales de intercambio de pasajeros y terminales para los buses operadores con condiciones de trabajo para los conductores junto los equipos de gestión tecnológicos como es el caso de los famosos GPS; y cabe agregar de la poca eficacia del Ministro del Interior Belisario Velasco que lo único que ha declarado son babosadas y discursos políticos baratos que a estas alturas del partido ya no sirven de nada. Pero también creo que se le ha dejado solo y sin control a las autoridades del transporte mientras que la presidenta y el resto del equipo de trabajo estaban de vacaciones y que recién estaba dando inicio a una verdadera pesadilla para todos los habitantes de la región y que sigue hasta el día de hoy, y como la presidenta estaba de gira presidencial, el desastre continuaba.

Este gran problema grave que tienen ahora les ha influido en las encuestas de sondeos de opinión con la brusca caída de apoyo a la mandataria y a su equipo de trabajo, que a la larga se ha convertido en una verdadera pesadilla y por lo tanto están jugando a las escondidas ante la opinión pública por este grave error que de por cierto lo penaran muy caro y se refleje en las futuras elecciones tanto municipales, parlamentarias y presidenciales, y quizás la permanencia de la Concertación como conglomerado en el poder será en un futuro muy incierto.

No quiero imaginar el futuro que se nos viene en unos meses más cuando se empiecen y por lo visto ya está generando las enfermedades por depresión y broncopulmonares producto de este problema, además de los problemas de productividad laboral que se están generando en la gran ciudad, las licencias médicas van a aumentar por montones y nadie sabrá qué hacer. Esto es horrible y gracias al nuevo sistema de trasporte que más que beneficiar le están perjudicando a la gente en todo sentido. Como lo mencionó el director social del Hogar de Cristo, Benito Baranda hoy domingo en El Mercurio de Santiago, el TRANSANTIAGO es una verdadera humillación para la gente pobre, y de por sí lo es, y para todos nosotros los que trabajamos también nos afectó y nos sigue afectando cada día más y más. Santiago dejó de ser lo que es, ahora Santiago, la gran ciudad es un verdadero infierno de cemento de deja más que loco a cualquiera. Gracias.