Veo algo infinito,
en un jardín lleno de colores,
lleno de flores,
lleno de formas,
pero... de pronto,
aparece una dama,
un pétalo de rosa
que cautiva,
que embellece,
que atrae...
con toda magnitud,
con toda su esencia,
con todo su esplendor
como una flor
adornada de matices,
con una belleza
que cubres tus miradas
y contagias tu sonrisa
como un palpitar que sube
dejando a todos
con una mirada en alto
que llenas toda la atención.

Tu hermosa presencia

llena mis ojos

con tu sonrisa,

con tu belleza,

ya que con tu presencia

eres como una flor,

como un pétalo de rosa

que brilla en la tierra

como una lluvia de colores.

Al caminar,...

imagino tu presencia en el jardín

al ver una flor,

siento que estás ahí...

mirándome...

como una estatua

llena de flores,

llena de colores,

pero al mirarte

siento un suspiro

que estremeces mi corazón,

siento tenerte a mi lado

como un par de palomas

que se acurrucan en sus nidos

llenando una esperanza que brillará

e iluminará entre nosotros

y al momento de unirnos

habrá una luz,

una claridad,

un horizonte,

un esplendor que establecerá

toda tu esencia,

por siempre y...

para siempre,

porque estaremos juntos

por el resto de nuestras vidas

hasta que Dios

nos diga la hora de partir

hacia el camino celestial

con pétalos de rosas.