Historias para no dormir: Taller de Tejido.
Amigas y amigos: yo desde este momento, les contaré, alog disttinto todas las semanas, y que se va a deniminar Historias para no dormir, sacado del contextro de un programa de televisión en España que fue un gran éxito d eipacto y de audiencia bajo la creación del Narciso Ibáñez Serrador en Televisión Española (TVE), y que tuve la oportunidad de ver algunos episodios en balnco y negro ya que se hizo en la década del 60, quien saco del extilo de los teleteatros de la Televisión Argentina, a pesar que este año se quiere hacer una nueva versión y varios de sus episodios llevarlos a la pantalla grande pero bueno, en este segmento del blog no les voy a contar sobre historias terror, debido a que no es mi estilo para no auyentar a los lectores, sino contarles algunas vivencia que me han pasado en nis quehaceres personales y que quisiera compartirlas con ustedes, en esta ocasión les contaré que este año me inscribí a un curso de tejido, es algo raro y extraño en eestos tiempos que un hombre teja, pero yo me inscribí y... para ser honesto, me costó mucho aprender a tejer, porque me costaba el inicio, hacer los puntos, el derecho y el revés, los calados y todas esas cosas, hice unas especies de mamarrachos de tejidos que a la larga me sirvieron para poder agilizar y coordinar un poco mis manos, hasta que pude aprender a tejer, después de varios meses, ¡inagínense!,... varios meses.
Pero como hombre pude aprender y listo, después logré formar solamente algunas figuras de tejidos, hice una bufanda y terminé con calcetines para bebés; junto con eso, era el único hombre en el curso, así es... el único hombre en el curso, el resto eran damas, yo estaba feliz, pero compartí y aprendí harto con ellas, y lo bueno d etodo es que el grupo era muy unido, nos ayudábamos unos a otros, eso es solidaridad plena.
Ahorita el curso vuelve en Marzo, y si me queda tiempo para ese mes, y siempre que no me aumenten la carga horaria en la escuela, me inscribiré a otro curso, ya sea de manualidades, como bordado en cinta, que lo encuentro precioso o de pintura, que es más lindo todavía. No por ser hombre tengo el derecho de aprender algo que le sea útil en lo personal y espiritual, y sienpre que le sea provechoso...
Gracias.







