11 - S y sus dos caras.
Amigas y Amigos: Hoy es Lunes 11 de Septiembre, una fecha que tiene varios preámbulos, no porque se celebra el horomástico de San Orlando y San Rolando, sino que esa fecha nos dice algo que ha ocurrido en la retina de cada ser humano, y que es difícil de olvidar por el resto de la vida. Por esto, en esta crónica revisaré dos momentos importantes relacionados con esa fecha y que cómo han influido en nuestra propia generación de jóvenes.
En primer lugar, en nuestro país ese día tiene mucha significación, para unos alegría, por el hecho de salvarse del régimen socialista de Salvador Allende con el bombardeo al Palacio de La Moneda por parte de efectivos de la Fuerza Aérea, y por el otro lado tristeza por parte de otros por el dolor que les ha causado mediante las personas que cayeron muertas durante os enfrentamientos de ese día y de los días que iban a venir después, y que ese período duraría días, meses e incluso años, escribiendo una historia de la todos ya conocemos.
Recuerdo que mi madre en esos años estaba trabajando de maestra en una escuela primaria en un sector de la comuna de Pudahuel en Santiago, creo que se llama Las Barrancas, y esa mañana como todas entra a trabajar, pero mediante una radio se informaba todo lo que estaba pasando en el centro de Santiago con los efectivos militares y toda su artillería; y por otro lado en el puerto de Valparaíso con las naves de la Armada apostadas desde muy temprano, de ahí estalla el conflicto en las calles del centro de la gran ciudad, el director de la escuela en que trabajaba mi madre les alerta a todos que hay militares en las calles y un posible pronunciamiento militar, según lo que dictaminó el primer boletín del bando militar, quien hacía un llamado a la población que a irse a sus casas por la seguridad de todos y un llamamiento al Presidente de la República y a sus colaboradores a rendirse; con esto se suspende las clases y mi madre con el resto de los colegas se retiran, pero lo hacen de a pie, porque con todo lo que estaba pasando se había suspendido el servicio de transporte público, y sólo pasaban pocos vehículos particulares, así que mi madre decidió irse de a pie hasta su casa y que el trayecto era muy largo que duró casi más de dos horas. Entre tanto, mi padre que ya no está entre nosotros, y siempre un fuerte opositor al régimen de la Unidad Popular, desde que comenzó a gobernar el país, estaba en su taller de confecciones y sastrería en el Barrio Club Hípico, también en Santiago, y escuchó todo lo que estaba pasando en el centro de la ciudad, por lo que comenzó a alertar a sus operarios que habían en esa hora a que se fueran a sus casas por precaución que alguna cosa horrenda podría pasar, él en ese tiempo vivía con unos sobrinos y se aseguró de comprar algo de comida en el almacén de la esquina lo poco y nada que tenían porque como todos los almacenes y comercio en general, fueron objetos de la irracionalidad de las famosas Juntas de Aprovisionamiento Popular (JAP) y sus estúpidas tarjetas para comprar alimentos, junto con las malditas filas que había que hacer desde muy de madrugada para conseguir algo de que comer y generando una espacie de mercado negro. En junta su director en ese momento fue el general Alberto Bachelet, padre de nuestra actual presidenta, leal hasta el último momento junto con otros generales del régimen de la Unidad Popular y que falleció días después del golpe.
En esa hora mientras mi padre al salir del almacén empieza los tiroteos, que casi le alcanzaron a él, claro habían en su barrio un grupo partidarios del Presidente Allende junto con un grupo del no bien ponderado Grupo de Amigos Personales (GAP), los mismo que estuvieron en varios de los pisos y azoteas del Ministerio de Obras Públicas enfrentándose a balazos limpios en contra de los efectivos del Ejército que estaban apostados en los alrededores del Palacio de La Moneda y que eran comandados por el General Javier Palacios. Por suerte, mi padre corrió bastante hasta su casa y cerrar con llave y no salir hasta el otro día. Mientras tanto, mi madre caminaba sollozamente y llega recién por la calle Matucana para salir hacia la Alameda para así entrar a la calle Exposición y por la Estación Central y llegar al barrio de la calle Conferencia en donde ella vivía con sus padres, el mismo lugar en donde años después los servicios de seguridad del estado realizaron un operativo para capturar a varios izquierdistas y terroristas que estaban planeando acciones subversivas y que terminaron en enfrentamientos. Lo demás ya todo se sabe, incluyendo el discurso final del Presidente Allende por Radio Magallanes, en donde él no renunciará a su cargo conferido democráticamente por el pueblo y que seguirá hasta el final de su mandato, pese a las sugerencias que se le dieron que renunciará, se asilara en una embajada y que huyera del país junto a su familia, pero él se negó,... horas después viene lo que ya se esperaba, antes los mismos efectivos bombardearon la casa del presidente Allende, de la calle Tomás Moro, la que tiempo después quedó a manos del estado y que fue traspasado a la Corporación Nacional de la Ancianidad (CONAPRAN). Actualmente esa casa funciona un asilo de ancianos de dicha corporación.
Ya en ese momento, y desde esa hora, Chile no sería el mismo, ya pasado el mediodía el bombardeo era insostenible al interior del palacio de gobierno, todos empiezan a desplazarse y su posterior rendición; ahí, el Presidente Allende se queda en una de las salas de lo que quedaba del Palacio y con su arma que le había regalado Fidel Castro en su visita a Chile en 1972, se suicida y muere instantáneamente, sus restos fueron sacados a la ambulancia por la ruinas que dejó el bombardeo por el sector de palacio, por la calle Morandé 80, y que fue gráficamente publicado en los titulares en El Mercurio de Santiago al día siguiente, ahí comienza en las horas posteriores el estado de sitio, el resto es sabido por todos de lo que iba a ocurrir, y todo fue por la situación de polarización política y social que reinó en esa época, huelgas constantes, el desabastecimiento que fue lo gatilló más el conflicto, de ahí nacieron los ruidos a las cacerolas, más conocidos como "los cacerolazos", y toda la inseguridad pública de aquel entonces
De esto han pasado 33 años y este hecho sigue repercutiendo hoy en día, muchos casos de Derechos Humanos, como el caso de la "Operación Cóndor" aún están en tribunales, otros están resueltos, pero el tema mayor fue el de los detenidos desaparecidos aún no se resuelven, más todavía cuando los cuerpos que estaban en el Patio 29 del Cementerio General y que supuestamente fueron identificados, eso para los familiares es un gran dolor y calvario que deben sobrellevar, aunque se esclarezca por el resto de sus vidas, por muy ideas que tenga o que no hayan tenido relación alguna, pero cayeron, y eso el dolor más grande para una familia.
Otro momento del 11 de Septiembre fue el que ocurrió el 2001, yo estaba desde muy temprano en la Biblioteca Nacional, específicamente en la Sección Periódicos revisando algunos archivos de prensa, ya después de abandonar el lugar para dirigirme a la sección Hemeroteca, escuchó a viva voz algo que estaba pasando,... un avión se estrelló en una de la Torres Gemelas EN Estados Unidos... yo al escuchar esto me pareció muy extraño, pero por unos minutos lo dejé pasar, después la misma frase se repetía cada vez a y seguido al traspasar de los minutos, entonces pregunté a unos de los funcionarios de la Dirección de Bibliotecas que era ese comentario que estaba sucediendo a viva voz, y él me dijo que un avión se estrelló en uno de los llamados rascacielos en Nueva York, Estados Unidos, entonces me embriagó la curiosidad, así que me retiré de la Biblioteca Nacional y fui a un lugar en donde tenga un televisor prendido, así que entré a una fuente de soda, por el sector céntrico del paseo Tenderini, cerca del Teatro Municipal de Santiago, me siento en una mesa y llamo a un garzón y pido una taza de té, y además le pregunto que estaba sucediendo en las noticias, él me dice que un avión se estrelló en una de la Torres Gemelas de los Estados Unidos, yo veía cómo ese edificio estaba en llamas con humo espeso que se veía en toda la vista de Nueva York, en ese momento no había claridad de lo que estaba pasando, yo miraba la televisión muy detenidamente lo que estaba sucediendo, todos los clientes del lugar y los que trabajaban, tanto la cajera, los mozos y cocineros también miraban estupefacto de lo que estaba pasando, se dicen que hay muertos, algunos atrapados en uno de los piso en donde estrelló el avión, yo no me moví de la mesa y mirando muy atentamente lo que estaba pasando, mientras que en la calle se agolpaba un montón de personas a las afueras de la Fuente de Soda observando lo que sucedía, pasaban rápidamente los minutos y la televisión mostraba a personas, que por su desesperación de no salir con vida en medio de la ruina que imperaba en esos minutos que se lanzaban al vació, una muerte segura, pero pronto en el transcurso de los minutos aparece otro avión y se estrella muy fuerte sobre la otra torre gemela, ahí el humo espeso y la explosión queda ya al borde de la desgracia y la presión aumenta daca día más. Nosotros que estabamos en la fuente de soda no podíamos creer en lo que estaba pasando, yo en lo personal, ese tipo de emboscada las había visto en las películas pero no en la vida real, ni menos por la televisión en vivo, en ese momento nadie creía lo que estaban viendo,... y el final, que ya todos saben, las Torres Gemelas de Nueva York, el World Trade Center, el principal centro económico y de negocios más grande del mundo se desploma en todas sus partes por un atentado aéreo, al mismo tiempo otros desplomes aéreos ocurrieron simultáneamente en Washington, específicamente en el Pentágono y otro en Pennsylvania, ambos con víctimas fatales que a las horas después se descubren que fueron piloteados en acción suicida por dos afganos, miembros de la red terrorista Al Qaeda, liderado por un árabe que más tiene cara de hijo del domonio que hijo del Islam como lo menciona, Osama Bin Laden, el mismo que anuncia por televisión a través de la cadena árabe Aljariza sus amenazas terroristas.
Después de ver esto, llamé al garzón para pagar la cuenta del té, que a la larga lo terminé de tomarlo frío y me retiré del lugar pasmado por lo que había visto y rumbo a la Universidad en que estudiaba. Ya por la noche vi con detención en los noticieros lo que había pasado y al día siguiente en la prensa con sus enormes titulares lo que había acontecido.
De esto sacamos lo siguiente: El día 11 de Septiembre es un día que para muchos es un día tanto normal como horrible, mediante dos situaciones que han pasado; en Chile mediante un pronunciamiento militar que termina con un golpe de Estado, con el bombardeo al Palacio de La Moneda y el suicidio del Presidente Salvador Allende junto con la instauración de una Junta de Gobierno, encabezada por el comandante en Jefe del Ejército, general Augusto Pinochet, que un año después lo convertiría en Presidente de la República y que duraría 17 años en el poder con todos los hechos y situaciones que ya se saben; y que yo no entiendo cómo algunos grupos siguen con lo mismo cada 11 de Septiembre, la violencia como en los tiempos de antaño y más aún cuando ayer Domingo 10 de Septiembre en una romería a la calle Morandé 80, lugar donde sacaron muerto al presidente Allende uno de los encapuchados que estaban junto a un grupo de anarquistas lanza una bomba molotov a uno de los ventanales del sector del Palacio de La Moneda en calle Morandé, esos grupos los considero como unas bestias y animales que no tienen sentimientos, ni cerebro ni neuronas, son unos verdaderos retrasados mentales, y todos aquellos que se dedican a la violencia y armar barricadas, esas personas no tiene los pies sobre la tierra. Pero hay algo que he pensado últimamente y con todos los hechos de la contingencia que están sucediendo últimamente, mi madre y algunas personas me han dicho que estamos similares a lo que pasaba en el tiempo de la Unidad Popular, y temen que ocurra un Golpe Estado y peor que el que hubo, y los más perjudicados serán nuestra generación de jóvenes. A mí me da pena cómo algunos chicos participan para estas fechas lanzando bombas molotov si ni siquiera habían ni nacido ni vivido el golpe militar, no entiendo, o sino pregúntenle a aquellos chicos que fueron sacados por Carabineros en el interior de la Universidad de Santiago portando esas bombas y armas en sus pertenencias. Ese día es mejor que no se vuelvan a repetir y la mejor forma es que no hayan manifestaciones en ninguna parte, y el que quiera manifestarse que lo haga en forma privada.
También el otro 11 de Septiembre, el de los Estados Unidos, pasó de país poderoso a país vulnerable, la paranoia terrorista es el común de la gente y los aterroriza más y culpan a un responsable, el presidente George W. Busch, una por no prevenir antes de lo que podría suceder y que tuvo el descaro de invadir Irak para sacar del poder a Saddam Hussein y que en vez de contribuir a la paz y la democracia, a contribuido a más guerra y conflictos bélicos, que hasta el día de hoy continúan y que ha tenidos costos muy caros, como los que pasó en 11 de Marzo de 2004 en Madrid y el 11 de Junio en Londrés, con el costo de vidas humanas, todo porque sus gobernantes se unieron con Estados Unidos para combatir a un enemigo invisible: el Terrorismo, terminando con el rechazo de la opinión pública en sus respectivos países; ahora Busch deberá pagar su costo de credibilidad a lo que estás haciendo y que por su gestión inadecuada está costando la vida de varios de sus compatriotas.
¿Cuándo va a ser el día que el 11 de Septiembre sea un día normal para todos?
Gracias.







